Remueve del juego la criatura objetivo. Al final del turno, regresa esa criatura al juego bajo el control de su propietario con un contador +1/+1 sobre ella.
"El paisaje resplandeció, y sentí una brisa fría. Cuando mi visión se aclaró, me encontré solo y rodeado de los cadáveres de mis amigos."—Diario encontrado en Numai