Siempre que lances un hechizo que haga objetivo a una criatura que controlas, Puño de Hierro gana "{T}: Puño de Hierro hace una cantidad de daño igual a su fuerza a cualquier otro objetivo" hasta el final del turno.
Danny Rand clavó los puños en el corazón del dragón al rojo, una y otra vez, hasta que brillaron como hierro candente.